Il·lustració © Francesc de Diego

A partir de este artículo publicado en el diario “directa.cat”, me han venido a la cabeza ciertas reflexiones. El artículo habla sobre que el IEC (Instituto de Estudios Catalanes), ha incluido en el DIEC (Diccionario del Instituto de Estudios Catalanes) una acepción de la palabra “Tarado”. Esta acepción, es: “2. adj. y m. y f. [LC] Que sufre un trastorno mental, dicho despectivamente. Tenía un vecino tarado. Todos lo consideraban el tarado del pueblo”.

Mi reflexión es la siguiente: hasta ahora no se había incluido esta acepción en el término “tarado”. Esto equivale a decir que hace años que se usa esta palabra de manera popular con este sentido. Con un sentido despectivo hacia las personas que tenemos un problema de salud mental, diversidad mental, discapacidad piscosocial, etc. Me pregunto por qué esta acepción se ha incluido precisamente ahora en el DIEC. ¿Qué es lo que ha llevado ahora a incluirlo?

Al margen de esto, hace tiempo que se habla que nuestra sociedad está enferma. ¿Cuánto tiempo pasará para que la acepción a la palabra “Tarado” sea “sociedad capitalista”? ¿No son las personas ”taradas” fruto de una sociedad tarada? Con esto quiero decir que la sociedad tendría que plantearse a quién dice “Tarado”. Por mí, falta salud mental a todos los niveles de la sociedad. Hay pocas personas que no estén “taradas”, de una manera u otra. ¿Cómo se puede entender sino el trato que reciben las personas que más sufren, entre ellas las inmigrantes, las refugiadas, los niños que sufren abusos sexuales, las mujeres maltratadas, las personas con sufrimiento mental, y un largo etcétera de personas? Reitero que considero que el DIEC se tendría que plantear esta acepción a la palabra “Tarado” y sería mucho mejor que fuera fruto de una reflexión de la misma sociedad respecto a cómo está de “tarada”.

Sé por experiencia propia cómo me ha tratado de mal esta sociedad, desde el marido, la familia, los psiquiatras y la gente de la calle. ¿Quién está más “tarado”? ¿Yo, por tener esquizofrenia o ellos por el tratamiento que he recibido? ¡Yo lo tengo claro! ¿Y vosotros?

Este artículo le puede parecer a alguien que está escrito desde la rabia, pero nada que ver. Está escrito desde la ira (es decir, desde alguien que considera que ha sido injustamente tratada). Y no dejaré de estar airada hasta que la sociedad no cambie.

Ruth Subirana Grau

Comentarios: