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“Una persona, por muy mal que se encuentre en un momento de su vida , puede superarlo y volver a ser ella misma”

     Ernesto García: Padre de Familia y Activista de la Salud Mental

      Me llamo Ernesto García, tengo 56 años, estoy casado desde hace 32 y tengo una hija y un nieto. Desde los 33 años, vivo con un diagnóstico de salud mental y, desde los 35, soy pensionista. Antes, había trabajado en la construcción y de comercial.

      Soy una persona que le gusta seguir aprendiendo. Por eso, aunque soy asturiano, hice los cursos oficiales de la Generalidad y aprendí a hablar, leer y escribir en catalán. También me gusta aprender de historia, religiones, filosofía y algo sobre ciencia. Estos días estoy leyendo sobre el hinduismo. Y me reúno con amigos, con quienes hacemos cada lunes un encuentro para hablar de política, historia u otros temas de lectura, pero también de la vida cotidiana.

      Aparte de eso, soy socio de la Filmoteca de Cataluña y voy seguido a ver películas. Y hago vida de familia. Salgo con mi mujer, sobre todo algunas tardes entre semana ya que ella trabaja por las mañanas, y los fines de semana juntos y los pasamos con nuestro nieto.

      Actualmente, también ocupo mi tiempo como voluntario y activista de ActivaMent. He hecho esta entrevista porque creo que ayuda a entender que una persona, por muy mal que se encuentre en un momento determinado de su vida, puede llegar a superarlo y volver a ser ella misma.

¿Cómo es recibir un diagnóstico de salud mental?

     Yo lo recibí medio sorprendido, creo. Ahora bien no lo sé. La verdad es que estaba muy mal. Entonces, llevaba un mes que no podía estar sentado, ni caminando, ni recostado, ni de pie. Tenía ansiedad de todas las formas. No había manera de detener esta ansiedad. Fue un infierno.

     Y cuando me dijeron el diagnóstico, yo creo que lo acepté plenamente, pero no sabía en realidad qué tenía o cuáles eran las causas. En una segunda época, más adelante, fue cuando un terapeuta me dijo que era una persona con trastorno bipolar. Supe qué era tener este trastorno y me pregunté a mí mismo cómo podía hacer para superar estas dificultades, como alcanzar una fuerza ante ellas.

¿Qué has hecho para recuperarte?

     En primer lugar, yo antes veía las cosas de manera muy pesimista. Hasta que habló un psiquiatra conmigo y me dijo que, si seguía así, acabaría perdiéndolo todo. Esto fue como una luz. Poco a poco, fui cambiando. Empecé a ser más sincero conmigo mismo. Si fallo, pues pienso porqué. Si el otro tiene la razón, le doy la razón. Ahora acepto que puedo fallar. Aceptar que te has equivocado o dar al otro la razón no es perder, al contrario, ganas.

     Seguí una línea de no mentirme a mí mismo. Esto es fundamental. Con eso empecé a mejorar. He llegado a entenderme, a darse cuenta de mí y de mis emociones. Ahora he llegado a un punto que me encuentro muy bien. Ya hace tiempo que me encuentro muy bien. Incluso, creo que poco a poco he llegado a ser mejor persona.

     También esto me propició que la medicación me fuera menguando. Estoy en un punto que la estoy reduciendo -y no sé si llegaré a dejarla del todo. Ya me han sacado más del 60%, que tomaba bastante. Ahora sigo, poco a poco. Quiero ver si puedo dejarla, pero sin obsesionarme. Si la medicación en un momento dado me hace falta, pues volvería a tomarla.

Después de recibir tu diagnóstico, has hecho muchas cosas…

     Sí, estuve 3 años estudiando catalán y me saqué un título oficial. Esto me complació mucho porque, por los estudios, leí algunos libros en catalán y después empecé a leer historia. Porque cuando me llegó la enfermedad, por la enfermedad y por la medicación, no pude leer más. Entonces, poco a poco, empecé, volví a hacerlo. Primero la prensa, que son textos cortos, y después libros. Primero historia, también historia de la ciencia y ahora religión.

     También, a lo largo de un tiempo, había participado en Democracia Real Ya. Me gustan sus ideas, aunque es difícil que estas se lleven adelante y lleguen a consolidarse. Y su organización es un poco anárquica. A mí me gusta, por cierto, esta forma de hacer política. Pero falta un camino para seguir. Por ello, el menos ahora, me he marchado.

¿Sufriste discriminación por el hecho de tener un diagnóstico de salud mental?

     No mucha. Excepcionalmente, sí. Justo me pasó un caso antes de ayer, por parte de una persona que conozco del grupo este con el que hacemos encuentros para charlar de política y de historia. Yo les explicaba del CineFórum de ActivaMent, los estaba invitando, y él me dijo: “¿Hacéis cine en la asociación de locos que vas?” Me quedé un poco sorprendido, que me lo dijera él, de esta manera. No supe qué contestar. Cosas así sí me han pasado. Por la forma como se habla. Pero me tratan como uno más.

¿Y tu familia?

     No, mi familia lo recibió… No bien, porque es muy difícil esto, pero lo asimiló. Lo aceptó muy rápido. Han estado siempre muy bien. Y con mi hija me pasó algo particular. Yo estuve alejado de ella cuando era niña, porque yo no estaba muy bien. Bueno, no estaba nada bien. Pero ahora estamos más cercanos. Ahora compartimos, estoy con ella y me cuenta cosas que no le contaría ni a su madre. Tengo ahora una relación más cercana que nunca. El diagnóstico para ella no tiene ninguna importancia.

     Y con el nieto muy bien. Yo empecé a cuidar a mi nieto cuando acababa de nacer. Sobre todo por las noches. Después lo dejé, claro, porque dormía muy poco, unas 4 horas. Estuve unos meses así, pero no pude continuar porque me encontraba mal. Para mí dormir poco es un riesgo de recaídas. Después estuve cuidándolo cuanto era niño, por las mañanas, antes de que empezara a ir a la guardería. Mi mujer y mi hija trabajaban. Yo ayudé mucho a cuidarlo.

     Ahora mi hija vive con su pareja y los recibo cada 15 días. Salimos, pasamos el día juntos. Con mi nieto tengo una relación muy buena. Vamos a ver pelis infantiles a la filmoteca con él, nos divertimos. Me habla de muchas cosas y la verdad es que me encuentro muy bien con él, me hace sentir muy bien.

¿Por qué haces activismo en ActivaMent?

     Estoy en ActivaMent porque es una manera de luchar para mejorar la vida de las personas con trastorno mental. Y la verdad es que participo en diversas actividades y proyectos de la asociación: voy a las asambleas, me gusta participar en la toma de decisiones. También ayudo a las relaciones institucionales, trabajando para conseguir los permisos para colgar los carteles y publicidades de ActivaMent en los Centros de Salud Mental y los Centros de Atención Primaria. Hago tareas telefónicas, ayudando a la vinculación de los nuevos socios. Y escribo a menudo un artículo para el Blog que tienen en la Web. Me siento bien haciendo las cosas que hago.

¿Qué le dirías a una persona que acaba de recibir un diagnóstico de salud mental?

     Que yo me encontré en momentos muy malos, hundido, estaba abajo del todo. Pero llegó un momento en que pensé: “Estoy caído, tengo que levantarme”. Por muy mal que estés, debes intentar levantarte. Cada uno debe encontrar su forma, pero todo tiene solución. Puedes salir adelante. Como decía mi madre: “Todo tiene solución, menos la muerte“.

     Y que no sufra para intentar tener la razón o por haber fallado. Yo antes pensaba que tenía que poner mi punto de vista al frente de todo. Ahora pienso que hay dos o tres opiniones y que la verdad puede ser múltiple. Puede haber más de una verdad. Procuro evitar las discusiones que antes intentaba ganar o estar por encima de los demás cuando creía que tenía la razón. Y que no hay nadie que sea más o menos que los demás. Eso para todos, no sólo en salud mental.