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¿Abre la neurocirugía un camino hacia la recuperación?

Egas Moniz Segle XXI

Ilustración © Sergi Balfegó

     Por primera vez en el mundo, a una paciente de 47 años con esquizofrenia refractaria se le ha practicado neurocirugía para insertarle unos electrodos en el cerebro y se ha logrado disminuir los delirios y las alucinaciones que sufría.

     El pasado martes 30 de junio, se hizo público en el Hospital de Sant Pau, por el Dr. Enric Álvarez, la Dra. Iluminada Corripio y el neurocirujano Juan Molet, los resultados de la operación que se practicó el pasado diciembre de 2014. Se dijo que a esta paciente intervenida le han remitido las alucinaciones y los delirios. Una mujer diagnosticada de esquizofrenia a los 22 años y que se había pasado 20 años sin prácticamente salir de casa, mostrando resistencia a todo tratamiento médico.

     Yo creo que esto es una excelente noticia. Aunque no debemos exaltarnos. Durante 6 o 7 meses que han transcurrido desde que se le practicó la neurocirugía, habrán tenido tiempo los especialistas para hacer las pruebas pertinentes que apuntan a la mejora de la paciente. Pero la vida es muy larga y es pronto para afirmar que esto sea la solución que apunte a ser la definitiva y que, por tanto, no vuelva a recaer, ni le afecte a otras áreas cognitivas, etc.

     ¿Creéis que este tipo de neurocirugía abre un camino hacia la recuperación de algunos trastornos mentales de los más severos y discapacitantes? ¿Estamos a las puertas de un cambio de paradigma en relación al tratamiento de algunos casos de personas con trastornos mentales severos que se resisten a todos los tratamientos médicos, o sea, la química sintética? ¿Será un filón para desarrollar en el futuro? ¿Nos llevará a las personas con esquizofrenia y otros trastornos en la mejora de la calidad de vida o a una recuperación sostenible en el tiempo?

    Hoy en día se conoce más la estructura y funcionamiento del cerebro, donde se ubica nuestra mente. Siempre hablamos de mente, pero no olvidemos el aspecto físico y neurobiológico de la salud mental, que adopta la forma física del cerebro.

     Es normal que, ahora, surjan los fantasmas de la lobotomia, como en el reportaje de Joaquim Jordà: “Monas como la Becky”, sobre Egas Moniz (neurocirujano portugués que ganó el Nobel de Medicina). Teniendo en cuenta la brutalidad de los métodos empleados en las lobotomías, ¡sólo deseo que no se vuelva a hacer nunca más! ¡Da escalofríos!

     Algunos no hemos olvidado los electrodos con las descargas eléctricas que padecía el actor Jack Nicholson en la película “Alguien voló sobre el nido del cuco”, o Russell Crowe en “Una mente maravillosa”. Existe un Día Internacional de protesta contra el Tratamiento de Electroshock, ¿lo sabíais?

     Pero, volviendo al tema, estamos hablando de una cirugía más avanzada tecnológicamente, con unos neuroestimuladores que emiten unos impulsos eléctricos de muy escasa intensidad, que se colocan estratégicamente en lugares muy concretos y localizados del encéfalo, que los impulsos se regulan dependiendo de la respuesta de la paciente.

     Sí, es un tipo de neurocirugía invasiva, pero si los resultados son esperanzadores… Que no se apague la llama de la esperanza para mucha gente que sufre este tipo de esquizofrenia refractaria, aproximadamente un tercio respecto al 1% de personas con esquizofrenia en el mundo entero.

     En los enfermos de Parkinson van siendo habituales estas intervenciones. También se han aplicado en casos de depresión profunda y de epilepsia, pero acotando los electrodos en otras partes afectadas del cerebro. Este es la primera vez que se practica en una paciente con esquizofrenia.

     Diarios como La Vanguardia, El Periódico, el Ara y La Razón han hecho artículos al respecto. TV3 sacó la noticia el mismo día. En Els Matins de TV3 la periodista Lidia Heredia entrevistaba el Dr. Álvarez, y dijo que le sorprendió ver tantos periodistas en la conferencia. No es para menos, es un hecho que se ha dado por primera vez en el mundo, con la financiación del FIS (Fondo de Investigación Sanitaria) y el apoyo del CIBERSAM, una entidad de prestigio en España.

     ¿Estamos ante una nueva forma de tratar trastornos mentales severos, que da resultados positivos, que funciona… o estamos ante un intento de reproducir antiguos métodos, pero con tecnología más avanzada? Preguntas retóricas que me llevan a concluir que no hay nada definitivo en salud mental… Todo son mejoras y buenas intenciones.

Dani Ferrer


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