X

Trastorno Esquizoafectivo: ¿Cómo afecta? ¿Qué hacer?

Esquizoafectivo

Ilustración © Francesc de Diego

     Soy Francesc, miembro de ActivaMent. Mi intención con este relato es que personas como yo se vean reflejadas y esto les ayude a entender que no están solas en esta lucha para mejorar. Porque el día a día con esta enfermedad es complicado. Cada mañana te levantas y te preguntas cómo vas a estar.

     El principal problema no son los síntomas positivos, aunque sean los más alarmantes y más llamativos. Se llama síntomas positivos a las alucinaciones, paranoias y delirios. En mi caso, me sentía como si fuera el nuevo mesías. Quería salvar la tierra de los problemas que hay en el sistema y me tenían que presentar ante la sociedad como el Nuevo Mesías.

     Lo peor es la lucha constante contra los síntomas negativos, que son los síntomas residuales de después de un brote y una vez han desapareciendo los positivos. Estos son: la apatía, la falta de ganas de hacer cosas, la falta de energía que te invade, el no disfrutar de las cosas… la depresión.

     Una vez has pasado un brote tiendes a perder el interés por salir, hablar y relacionarte. Es duro estar siempre cansado. Pero no hay que decaer, hay que esforzarse para activarse. Y poco a poco, con el tiempo vas mejorando y vas encontrando sentido a la vida.

     También es necesario esforzarse para relacionarse y estar en contacto con los amigos. Esto te hace sentir activo, aunque cueste, y no quedarte solo y encerrado en ti mismo y en tus problemas. Los amigos te aportan comprensión y ves, desde el punto de vista exterior, cómo te ven los demás. Y eso es importante, porque uno tiende a verse muy mal. Ellos hacen menos pesados tus problemas diarios y permiten que te evadas, aunque sea hablando de futbol. No sólo hay que centrarse en la enfermedad, hay más temas para hablar.

     Hay que intentar no deprimirse, pero si el resto no te entiende, se hace complicado. Por eso también es importante juntarse con personas que sufren experiencias parecidas a ti. Así conocí ActivaMent, por un amigo. Allí no te juzgan como estás y siempre tienes a alguien que te escucha. Poco a poco voy integrándome en esta gran familia que es la asociación y participando en ella.

    Yo participo y ayudo a moderar un Grupo de Ayuda Mutua (GAM). También voy a las Asambleas y he participado en algunas de las decisiones que se toman. Formo parte del grupo de acogidas a las personas que se acercan a la asociación por primera vez. Y poco a poco, ayudo más y más me ayudan.

     Por sobre de todo, no hay que justificarse. Porque es muy fácil caer en el error de pensar que, porque estamos mal, no vale la pena esforzarse. Es importante dar pasos, pequeñitos, pero darlos. Y no culparnos cuando estamos mal. Si ese día no hacemos nada, mañana será otro día. La vida no es fácil. Pero hay que  pensar que después de la tormenta sale el sol. Y aunque tarde en salir, un día sale. Y vuelves a disfrutar de esta vida.

Francesc Cambronero


Deixa el teu comentari

Leave a reply

Back to Top